Ramon Carrillo

Cuando se trata de cocina la imaginación fluye y mucho más cuando se explora con creatividad. Esa ha sido la marca registrada de Ramón Carrillo, puertorriqueño de 36 años, Chef Ejecutivo del Wyndham Grand Resort Rio Mar Beach Resort & Spa.

Desde muy temprana edad Carrillo, mejor conocido por sus allegados como “Cobra”, demostró un gusto por la cocina, tanto que siempre supo que ese sería su norte. Luego de presentarle sus inventos culinarios a familiares y amigos decidió convertirse en un profesional al estudiar en el Instituto de Educación Universal en Hato Rey donde todo comenzó. Más tarde obtuvo grados en el Culinary Institute of America que ubica en Napa Valley, California, así como ha tomado cursos en la Escuela Internacional de Cocina en Valladolid (España).

Su especialidad es la cocina creativa y su fuerte son las tendencias caribeñas, pero se ha convertido en un experto y ha hecho muy suyas, las asiáticas e italianas. Su plan para su nuevo rol de Chef Ejecutivo es implementarle al menú la cocina molecular que está actualmente en boga.

“Esto lo que nos permite es cambiarle un poco la composición molecular a un líquido o a un sólido para que luzca completamente diferente. Un ejemplo, es una serenata de bacalao en una versión de espuma. Todo es cuestión de innovación y el factor sorpresa detrás del plato”, señaló Carrillo.

Su ascenso no fue de la noche a la mañana. Este experto comenzó como un simple cocinero “mondando papas y viandas” en la cocina del hotel El Conquistador y más tarde el Wyndham Rio Mar donde cumple 18 años de carrera. Fue su aptitud para el trabajo y ansias de continuar aprendiendo las que le permitieron colocarse en posiciones de alto rango en la cocina. Entre éstas figuraron “sous chef” y “executive sous chef”. En otras palabras la mano derecha del ejecutivo hasta que le tocó el turno.

Carrillo admira a chefs de renombre tales como Fernan Adriá de Barcelona por su ímpetu de innovación y su mentor, Joseph Giunta.

La clave de su ejecutoria está en sobresalir implantando estilos revolucionarios que vayan de la mano de lo tradicional. Y para los que disfrutan de la buena cocina el plato predilecto del Chef Carrillo es el “kung po lobster”.